Dime cómo eres y te diré a qué arte marcial perteneces

Desde la más mortal hasta la que apenas te deja un rasguño, las artes marciales son toda una disciplina a la que no cualquiera le entra, pero te has preguntado, ¿qué arte marcial eres? Puede que tengas todo el perfil de niño buleador de la clase, pero seas un gatito por dentro; tal vez eres el niño serio que no rompe ni un plato, pero puedes con todos los que te pongan en frente.

Tu clase de Krav Magá, la alfombra nueva de tu mamá o la banqueta afuera de tu casa, la arena es lo de menos, pues la forma en que te defiendas dice todo de ti. ¡Ojo! no decimos que salgas corriendo a pelear con cuanto brabucón te encuentres, sino que tu forma de protegerte dice qué disciplina eres.

  • Krav Magá, karate o taekwondo.

Te gusta Rocky y arremangarte la playera de la escuela. Eres tan rebelde que borras la tarea del pizarrón cuando el profe sale, te sientas hasta atrás con un grupito que te sigue a todos lados dispuestos a defenderte si hay una pelea, en donde seguro tirar patadas voladoras y el contacto es lo tuyo; además, siempre ganarás.

  • Jiu Jitsu.

Eres parte del grupito del chico karate, no te temen igual pero ser su amigo evitará que te den una paliza. Te gusta llegar a tu casa, ver Dragon Ball y obedecer a tu mamá cuando te conviene –en secreto-.  Cuando se trata de defenderte la lucha será corta, habrá mucho forcejeo y todo terminará en una especie de trenza humana entre tu contrincante y tú. Ganarás bajo una amenaza de volver.

  • Kung Fú.

Te gusta meter el pie, eres el “chinga quedito” de tus amigos y molestar es todo un arte para ti. Haces la tarea (mal pero la haces), también te gusta obedecer a tus papás y sabes que si vas bien en la escuela podrás salirte con la tuya. Tu forma de defenderte tiene un fondo tradicional pues, entre pequeñas bofetadas y evasiones intentarás zafarte de una buena paliza. Finalmente optas por hacerte bolita hasta que tu oponente se vaya ¡Más vale maña que fuerza!

  • Capoeira o Taichi.

Eres el niño más “zen” del grupo, el aplicado del salón al que todos le copian la tarea y los maestros aman. No te gusta la agresividad, eres  obediente con tu mamá y te gustan las artes (no lastimarías ni a una mosca). Cuando se trata de defenderte lo haces con leves movimientos evasivos que distraen y confunden a tu oponente; no hay contacto en tu pelea y tratar de huir es tu propósito ¡Más vale aquí corrió, que aquí quedo!

¿Ya sabes cuál eres? Te aseguro que ahora mismo estás pensándolo ¡NO TE ABRUMES! Todas las artes marciales son buenas y traen consigo disciplina, condición física y fuerza.

Muchas personas piensan que las artes marciales promueven la violencia y lo cierto es que muchas de ellas aparecieron como una forma de defensa personal. Si lo que quieres es aprender alguna, por la razón que sea, lo mejor es que vayas a un lugar en donde puedan enseñarte que no sólo se trata de dar patadas por doquiera; las artes marciales son mucho más que eso y te enseñan cómo y cuándo usarlas.

Si quieres aprender alguna y no sabes por dónde domenzar, te recomiendo Lasa Academy. Aquí el desarrollo integral en el cuerpo y mente de sus alumnos es una parte fundamental de sus clases. Si lo que quieres es aprender de protección a funcionarios de cualquier rango, como la Policía Federal, seguramente con ellos podrás aprenderlo.

Cualquiera que sea tu favorita, las artes marciales no son disciplinas para lastimar a la gente, sino una serie de técnicas para defenderte de ser necesario. Muchas tienen años de tradición y otras una filosofía complicada y diferente. Investiga un poco antes de tomar clases de alguna.

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