La felicidad de un globo

Creo que los diseñadores de globos metálicos son en gran parte responsables de mi feliz infancia. No estoy exagerando, no sé si tú también eras de los niños que se maravillaban por los globos metálicos como yo. Sin embargo, sí puedo asegurar que has visto a un niño pequeño señalándolos, o pidiéndole a sus padres que les compre uno.

Es inevitable, sus atractivos colores, su forma, simplemente, ¡porque flota! Están diseñados como una trampa para que caigas en sus encantos. Aparte hay de todo, hay globos románticos, de amistad, para dar ánimos, con la forma de las caricaturas, o hasta hay publicidad globos metálicos.

Porque usar este tipo de publicidad es tener éxito por descontado. Aunque no seas una persona de globos, te aseguro que lo voltearás a ver; o si traes niños pequeños, ellos lo harán por ti; o simplemente si eres una persona que en su infancia los amaba, seguirá teniendo una debilidad por éstos, ya sea por la nostalgia o porque sigue con el gusto.

Asimismo, los globos se siguen empleando para todo. Ya sea para adornar en fiestas, o como ya había mencionado, se emplean mucho como regalos, porque cuando eres un adolescente, no hay mejor manera de demostrar tu cariño que dando uno de estos globos, o para consentir a un niño, aunque el gusto le duré solo unos minutos, porque créeme, el disgusto le durará horas.

Y si querías agregar otro beneficio a estos encantadores globos, es que le dan alegría en donde los pongas. Por eso, jamás pasarán de moda, y se seguirán usando, no importa cuánto tiempo pase, o en qué época estemos. Ya sea por la nostalgia que se irá heredando, por los colores que siempre se volverán atractivos para el que esté presente, o porque ya se han vuelto una gran tradición.

Es algo que no se podrá dejar de hacer, es como decir que Coca-cola quebrará pronto. Ambos son productos que ya están implantados en nuestro ser, y nuestros hábitos, por ende, ya es imposible que se vayan.

Facebook Comments

Podría también gustarte...